sábado, 8 de abril de 2017

Cinco años, cien artículos.

Estamos de celebraciones. Hace unos días, a mediados de marzo, este blog cumplió cinco años, desde que apareció el primer artículo, sobre dirección de centros. Animado por Jordi Martí, @xarxatic, me decidí a empezar esta aventura de compartir mis pensamientos sobre educación, además de algunas lecturas que me acompañan desde hace años. Autores como Andy Hargreaves, casi siempre acompañado de Michael Fullan, Francisco Beltrán y Gimeno Sacristán (que fueron profesores míos hace ya demasiados años), Mariano Fernández Enguita (@enguita), de quién tomé prestado el nombre del blog, o Zygmunt Bauman, recientemente fallecido. Ellos me han ayudado a comprender la sociedad y el hecho educativo, aunque la complejidad de ambos no deja de crecer.
Otro motivo de alegría es haber alcanzado dos cifras redondas: cien artículos -con éste que amablemente lees, desocupado lector (que diría Paco Umbral)- y cien mil visitas en el blog. Respecto al primer dato, cien artículos, de todos es sabido que mantener un blog, no dejarlo morir por inacción, no es tarea fácil. Haber llegado a los cinco años y a los cien artículos me motiva para seguir adelante, para continuar compartiendo palabras con otros docentes, con padres y con el público en general interesado en educación. Como también decía Umbral, el folio en blanco no permite ser genial todos los días. Él se refería a su artículo diario en prensa, sobre todo en "El Mundo", donde escribió sus últimos años. Lo mismo ocurre con el blog: si se quiere lograr el artículo perfecto, es posible que no se escriba nada. En mi caso, necesito un tema y tiempo. A veces, falta uno u otro. Los meses de septiembre y octubre suelen ser los más complicados, por el inicio de curso. Y este año escolar, siendo director novel, más. Normalmente, me marco un número de artículos al año, e intento cumplir con ese compromiso personal. Si no fuera así, probablemente el blog languidecería y se dilataría mucho la publicación de artículos.
Dibujo de una alumna de cinco años sobre su aula
Por otra parte, las cien mil visitas, siendo una cifra modesta, me demuestran que la educación importa y que la reflexión pedagógica recibe la atención de muchas personas, sean o no del ramo educativo. Y que lo que digo tiene algún sentido y merece ser leído. Que ya es mucho para quien tiene un blog. Vivimos una época que devora a velocidad de vértigo los acontecimientos y la aproximación que se hace a ellos. No hace mucho apareció el concepto de "prosumidor", mezcla entre dos roles anteriormente separados, el productor y el consumidor. En internet, y en redes sociales sobre todo, ambos papeles se complementan en mayor o menor medida. Lo difícil, entiendo yo, es aportar algo más que ruido, que, como estudiábamos en el cole, entorpece la comunicación. Encontramos mucho ruido en las redes. Yo soy usuario habitual de Twitter, considero que es una herramienta fantástica para los educadores, ya que permite compartir, debatir e intercambiar experiencias o pensamientos sobre lo que nos une y apasiona, la educación. Y he visto la evolución preocupante de esta red, donde el insulto, la descalificación y el mal talante se han instalado en muchas cuentas. Demasiado ruido, aunque uno intente cuidar su línea temporal para que no aparezcan trolls ni comentarios fuera de tono y de lugar.
El blog se articula alrededor de algunos temas fundamentales: el profesorado, del que formo parte pero no de manera gregaria (no tengo empacho en criticar conductas de mi gremio); la participación pública en educación, necesaria y deseable si queremos evitar un aislamiento peligrosísimo; la lectoescritura, sobre todo la lectura y la comprensión lectora, pilares de todo el edificio cognitivo que construye cada alumno en sí mismo; la reflexión sobre didáctica y organización escolar, y aquí incluyo la crónica de algunos eventos formativos a los que he asistido en estos cinco años. Recuerdo con especial interés un curso de tres días con Z. Bauman en Santander, y un gran curso organizado por Miguel Sola en la Universidad de verano de Málaga. Por supuesto, las convocatorias anuales de Novadors, que siempre proporcionan aportaciones relevantes. Además, he dedicado varios artículos a la relación entre cine y educación, que ha dado grandes muestras de complicidad y complementariedad. Como veis, muchos temas, puesto que la educación, si es algo, es un gran crisol de prácticas, creencias, visiones, y puede abordarse desde múltiples ángulos. Y en eso estamos. 

2 comentarios:

  1. Mantengamos las buenas costumbres blogosféricas... y comentemos ;-)

    En primer lugar: enhorabuena, Salva. Cinco años blogueando son... muchos (y sé de lo que hablo). A seguir con ello, que dicen que es bueno para la salud (al menos mental).

    Y un apunte. Más allá de prosumidor está prosumirtuador, término que leí por primera vez a Héctor Ríos, introduciendo el aspecto de "compartir", ademas de "consumir" y "producir". Que es lo que solemos hacer (también) en los blogs.

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  2. Muchas gracias por tu comentario y por tu aportación terminológica, que desconocía. Aunque, en mi opinión, producir en la blogosfera ya lleva implícito compartir.

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